¿Dónde estabas cuando cimenté la tierra? ¿Cuando cantaban las estrellas del alba y los hijos de Dios se regocijaban?
Job 38: 4-7
Hay dos sendas en la vida: la de la naturaleza y la de la gracia. Hay que elegir cuál se seguirá. La gracia no trata de complacerse a sí misma. Acepta que la desaíren, que la olviden, que le tengan aversión. Acepta insultos y agravios. La naturaleza es interesada. Hace que otros la complazcan. Le gusta dominarlos. Para salirse con la suya. Encuentra razones para ser infeliz cuando el mundo brilla a su alrededor, cuando el amor sonríe a través de todo.
Reinventarse, de la necesidad de reinvención y del infinitivo reinventar. Como ahora modelo, poco a poco, estas hojas anudadas que nunca querrán ser encuadernadas.
Paso a paso, un carácter, una línea, un cambio. Un cambio que no lo es ni cuando sucede ni antes de hacerlo. Sólo cuando esta sucediendo.
Euforia y sintonia dispar, gracias a las melodías que surgen. Un collage de innumerables melodías.
Cuando te das cuenta, todo se va reinventando.
Estas páginas y esta nueva tinta necesitan descansar.
Hasta una nueva vista, pues lo deseo.

Reinventarnos una y otra vez, arriesgar, perder, ganar... pero siempre sin perder nuestra esencia ;)
ResponderEliminarSin perderla nunca. Reinventar es ver las pinceladas inesperadas que surgen y convencen sin saber exactamente porque; es dejarse llevar en el momento apropiado, por tener la suerte de estar en el lugar adecuado ;)
Eliminar