viernes, 30 de marzo de 2012

Ludópata mojado.



Y en la distancia de este mundo incierto,
yo saludo a mi suerte. 



De un polo a otro. 
En él, no encontrar ninguna respuesta que dar, o ninguna pregunta por la que dudar. Preguntarse porque no hay nada, y preguntarse porque te preguntarse.
Dudar el porqué de no preguntarme. 
Polos en los que sólo vives con el frío helado. 
Quitarse los zapatos. Sentir como los pies que tanto recorrieron, comienzan a estar mojados mientras caminas. 


Y disfrutar. Disfrutar de esa sensación. De no dudar. 
Porque estas sintiendo mientras caminas.
Mi obsesión por él creo que nunca ha existido. Aunque siempre algo me ha llevado a pensar que llevo toda una vida jugando.
De un polo, a otro.






miércoles, 28 de marzo de 2012

Nada personal.


Quizás al recordar un momento, o una melodía tan adherente. Tan adherente, como poco duró. Quizás fue simplemente, demasiado corto.
No es nada personal... pero odio repetir una melodía.
Pero se repite en mi cabeza. Y no es nada personal, pero no me sirve mentir.
Aunque tú no lo sepas.

http://www.youtube.com/watch?v=IezM-vLMfg4



domingo, 25 de marzo de 2012

Somnolencia.




Frotarse los ojos ante una luz cálida, una luz que te envuelve a cerrar los ojos y dejarse llevar. Luz que deja sombras, sombras aparentes. He perdido temporalmente, el gusto por la vista.
Cerrar los ojos y escuchar como las teclas de un piano se inclinan ante una precisión totalmente pasional y momentánea.
Mis ojos se cierran y se abren, de manera alternativa, disfrutando sin saber exactamente de que. 
Un dulce sonido y sabor me recorre. 

No hay intención, ni objetivo principal, ni secundario. Tampoco solución, ni motivo. 
No se la respuesta a esta sensación.
Pero sin saber exactamente porqué, hoy mismo tengo un inexplicable, pequeño pero gran, interés por ti.

Mañana será otro día.


viernes, 23 de marzo de 2012



Como un proyeccionista de cine,
lanzando al aire la luz que nos engaña al pasar.


Cúmulo de luz condensada, que se suspende y habita todo lo que toco. A veces se grande, otras más pequeña. Me divido entre la luz y el aire. Suspendido en él pero enfocado, y surge la incertidumbre.
Un cuerpo esterilizado y filtrado a un nivel que desconozco, pero también es sorprendido por los retales humanos. 
A veces necesito, otras sólo caminar sin manos. Ahora, ambas. Todo con equilibrio.


miércoles, 14 de marzo de 2012

¿Dónde estabas cuando cimenté la tierra? ¿Cuando cantaban las estrellas del alba y los hijos de Dios se regocijaban?
Job 38: 4-7 



Hay dos sendas en la vida: la de la naturaleza y la de la gracia. Hay que elegir cuál se seguirá. La gracia no trata de complacerse a sí misma. Acepta que la desaíren, que la olviden, que le tengan aversión. Acepta insultos y agravios. La naturaleza es interesada. Hace que otros la complazcan. Le gusta dominarlos. Para salirse con la suya. Encuentra razones para ser infeliz cuando el mundo brilla a su alrededor, cuando el amor sonríe a través de todo.


Reinventarse, de la necesidad de reinvención y del infinitivo reinventar. Como ahora modelo, poco a poco, estas hojas anudadas que nunca querrán ser encuadernadas. 
Paso a paso, un carácter, una línea, un cambio. Un cambio que no lo es ni cuando sucede ni antes de hacerlo. Sólo cuando esta sucediendo.
Euforia y sintonia dispar, gracias a las melodías que surgen. Un collage de innumerables melodías.
Cuando te das cuenta, todo se va reinventando.


Estas páginas y esta nueva tinta necesitan descansar. 
Hasta una nueva vista, pues lo deseo.









martes, 13 de marzo de 2012


Prólogo
Atrevido. Gran. Ensordecimiento. Nervios, ajetreo.
Ultimas vivencias; no recientes, sino las pendientes,  lo pedían.


Tocaría volver a la tranquilidad, a la verdad disfrazada, la normalidad de una vida vestida al mas puro estilo de nervios sutiles y causados de una manera inesperada, pero igualmente disfrutado tal disfraz. 
Disfrutar. Y es que no hay más momento que el encontrado entre sentir cuando se está viviendo, y la suerte de que se ha vivido.





Agradecimientos
Se secó. Se secó porque no había con que escribir. No había cabeza, brazos, dedos, ni tinta. La tinta dejo de existir. Recorre otro lugar, otra persona, otro tiempo, otra situación. Definitivamente... sí, dejó de existir.
Mira tus manos... ¿De que estas hecho? De tiempo. Estoy hecho del tiempo, y de todo lo que guarda y despedaza. Sangre que recorrió el tiempo, ya no relata. Ahora expresa. 
Gracias a todos y cada una de las personas, incluso indeseables. Todos habéis formado el tiempo. Ese tiempo que secó la tinta.