viernes, 27 de abril de 2012

Oculus.







El sueño de la razón produce monstruos.




Un camino.
Un camino en blanco.
Un camino en blanco, que se traza y destraza sin pedir permiso, sin calcular.
Huellas, mezcla de barro y nieve dentro de una primavera cálida y lluviosa.


Un ser de carne y hueso sediento de placer, lo único de lo que se alimenta. El placer abastece, llena y desaparece, y surge el blanco. Los ojos se cierran, y llega el blanco. Todo se resume al tono más claro de una escala de grises, un tono desenfundado tras muchas guerras.

Un placer no siempre al alcance, no siempre de muchos.
Engaños, mentiras, vaivenes y deslices imprevisibles, privilegios del placer. 


jueves, 26 de abril de 2012

Sueño.





He soñado con deseos ocultos, con deseos indeseados, con mundos paralelos y posiblemente inexistentes. 
El gusto inesperado de un momento y lugar adecuado me provocó soñar con mi mayor pesadilla y mayor miedo. 




Suerte que desperté, volviendo a ese lugar. 
Desde ese momento, soñé que cerraba los ojos para poder abrirlos. Y estar ahí.




Hoy yo decido. 
Hoy duermo, pensando en tus besos.

lunes, 23 de abril de 2012

Uno más, por favor.


Los días pasan por duplicado, y este material impermeable no se inmuta de ello. Creo que el tiempo va demasiado deprisa.
Quizás sea este cuerpo, que a veces rompe incluso, la velocidad. 
Un cuerpo ilegal en vida. Queda claro que no es limpio, pero si justo.
Lo exacto y lo perfecto, lo bueno y lo fatalista. 
Por duplicado, pero diferentes.

jueves, 12 de abril de 2012

Spuren.






CAYENDO

Huellas

Huellas


Desde arriba,

que avanzan  EN ISLAS que escapan,i m a g i n a n d o,en espiral,d e s c u b r i e n d o,


apresuradas  FUTURAS y en el centro r a s t r o s   o c u l t o sespejos

p r o p i o s. 

martes, 10 de abril de 2012

De clásico.


Recordando una canción latente pero subconciente recordé. Siempre lo he pensado.

Creo que no estoy hecho para este Dióxido de Carbono, esas pasillos con luces aberrantes por las que suelo frecuentar,  a las prisas, a los compromisos, a las promesas, a la más pura sinceridad, el más ruil engaño, o incluso a mí mismo.

Los 40, 50, 60 o incluso 70.  Soy del blanco y negro, de la transición y formación del sonido, cuando todo empezó, y ya era comúnmente brillante. Como algo nuevo, siempre vistoso y agradable.
Envidio. Envidio a aquellos y aquellas que pudieron estar allí. Gracias a todos que hicieron posible que sienta celos.

Sin ser ni haber sido en todo caso uno de ellos, siempre he pensado que debería haber vivido en lo clásico.

viernes, 6 de abril de 2012

Avituallamiento.

Estoy en tal punto de partida que quizás sea el de llegada, o incluso viceversa.
A veces tiendo a sentarme y esperar la nada. Me intriga lo extraño. Suelo pensar en sentarme y simplemente, observar. Ver las sensaciones que no siento cuando sólo suena el sonido de la manecilla  y la arena que cae.
Da igual que reloj sea, no importa. Una situación extraña me es idónea siempre.
Tiendo a lo raro, a lo inevidente, lo superfluo.

Sin explicación, raro. Como lo que estas leyendo en este momento, y yo escribo.
Inevitablemente y sin un porqué, me gusta.