sábado, 22 de septiembre de 2012
Ida.
No existe regla exacta, fija.
Es entonces, cuando el azar mueve al mundo
y sin pensarlo,
llega donde te encuentras.
Pensar.
Lo que no hiciste pues
deberías haber hecho,
qué haces,
lo que queda por hacer.
Espera un momento... respira.
Es ahí cuando
emprendes, caminos
que se cruzan,
no paralelos.
Siempre esperando
que lleva el final.
Irónico, y casual.
Preocuparse por lo efímero
y desfijar lo humano,
lo posible de las posibilidades.
¿Respiras?
Descálzate.
Acabas de empezar
un camino de vuelta.
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