El cambio.
De inesperado a razonable,
difícil a complejo,
de opción a necesidad.
De cambio a natural,
y de ahí, a humano.
Cambiar la ventana,
pintar el marco,
despedirse de unos ladrillos trasteados,
por un tiempo subjetivo.
Años.
Ya es hora de intercambiar su fuego por palabras.

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